sábado, 8 de diciembre de 2012

DAMAS ENFERMERAS SANIDAD MILITAR


Descripción:
Insignia maciza de bronce de 3,5 Mm. x 3,5 Mm. tiene en el centro esmaltada la cruz blanca de malta orlada por una ramas de laurel unidas abajo por un lazo azul y arriba la corona real.
Este broche se llevaba en el cuello para cerrar las puntas del cuello, con uniforme de paseo se llevaba sobre la corbata. Se instauro por decreto de 20 de septiembre de  1940 y orden circular de 31 de julio de 1941.

Historia:

Durante la Guerra Civil se organizaron cursillos con las aspirantes de Cruz Roja española, Sección Femenina de Falange y las que trabajaban en hospitales militares de forma voluntaria y sin titulación, llegándose a formar 5.506 enfermeras de sanidad militar mediante la realización de 116 cursillos en distintos puntos de España. El estado mayor del ejército, en mayo de 1938, creó el documento de identidad para enfermeras, alcanzándose, al terminar la Guerra Civil, 12.307 titulaciones entre enfermeras y auxiliares.
MERCEDES MILÁ NOLLA
Con este gran material humano y profesional se creó el Cuerpo de Damas de Sanidad Militar que fue fundado en 1.941 por Mercedes Milá Nolla, era el 18 de julio de 1.936, enfermera titular de la Cruz Roja en la capital de España en donde ocupaba un alto cargo, fue encargada por el jefe provincial de sanidad de Madrid de organizar al personal de enfermería que había en el hospital provisional instalado en el hotel Ritz en esa fecha. Un día, fue avisada por el jefe provincial para decirle que los milicianos andaban buscándola en su domicilio y que tuviera cuidado de no regresar a él. En vista de lo cual y sin quitarse el uniforme de enfermera se pasó a la llamada “zona nacional”, vía Barcelona-Francia-Navarra, presentándose en salamanca al general Franco quien le encargó que organizara los servicios de enfermería en los hospitales.
Se fueron reclutando enfermeras, en los propios hospitales. Deberían presentar para ello el título de enfermera o de auxiliar de enfermera, además de un certificado de buena conducta y un informe sobre antecedentes políticos. Se investigaba profusamente, los antecedentes políticos, familiares y de otra índole de cada interesada. La edad mínima que deberían tener era la de 20 años. 
Hubo también muchas enfermeras extranjeras, algunas de familias de alcurnia y de la alta sociedad e incluso princesas, como la princesa María Adelaida de Braganza de Austria. La infanta Dª María Mercedes de Baviera y Borbón, o como la enfermera Ellis Priscilla Scott que escribió un “diario de la guerra de España”, Plaza y Janés, 1996.
En la zona nacional, los únicos títulos reconocidos eran los de la cruz roja, facultad de medicina, Sección Femenina de Falange Española, la casa de salud de valdecilla y la organización frentes y hospitales de los tercios de Requetés, por lo que hubo que improvisar numerosos cursillos de enfermería y auxiliares de enfermería militar.


UNIFORME DE LAS DAMAS DE SANIDAD 
DISEÑADO POR EL FAMOSO 
MODISTO BALENCIAGA
En territorio franquista, tanto las Hermanas de la Caridad como de otras órdenes religiosas colaboraron en el trabajo de hospitales prestando servicios y a las órdenes de la Inspección General de Servicios Femeninos: hijas de la caridad de San Vicente Paul, de Santa Ana, hermanas de San José, Carmelitas, Mercedarias, Madres del Sagrado Corazón, Madres Irlandesas, Madres Clarisas, Siervas de Jesús, Hermanas de la Cruz y Hermanas de los Pobres. En los hospitales, normalmente, la jefa de enfermeras era una Hija de la Caridad que además se encargaban de la administración.
Durante la guerra hubo cientos de enfermeras a las que les fue concedida la Cruz Roja del Mérito Militar por haber sufrido bajo fuego enemigo y la Medalla de la Campaña a las que estuvieron más de seis meses en el frente, la de Sufrimientos por la Patria a las que sufrieron contagios o fueron prisioneras y  la Cruz de Guerra a título póstumo a las que fallecieron en acto de servicio.
Al terminar la guerra, la mayoría de las enfermeras fueron abandonando los hospitales a pesar de que aún había heridos. Muchas de ellas estaban ya cansadas o las reclamaban sus familiares. Muy pocas siguieron en los hospitales militares. La Inspección General contaba con 15.308 enfermeras de las que 8.938 eran tituladas y las demás, auxiliares. Todas las enfermeras que sirvieron durante la guerra fueron consideradas como excombatientes con derecho a ocupar el 80% de los puestos de trabajo en los organismos del estado.
GRUPO DE DAMAS CON UNIFORME DE PASEO
SE LAS PUEDE VER EL DISTINTIVO
PRENDIDO DE LA CORBATA,
 LA MAS VETERANA PROFUSAMENTE CONDECORADA
FOTOGRAFÍA DE LA COLECCIÓN DE  "COMPAÑÍA 20 "
En 1941 se crea el primer reglamento para este cuerpo y aprobado por orden de 31 de julio de 1.941 (D.O. nº 172/5 de agosto de 1.941). 
Una gran parte de estas enfermeras excombatientes serían absorbidas años después por las residencias sanitarias y ambulatorios que irá creando la Seguridad Social y en los hospitales militares quedó un suficiente contingente de enfermería después de la desbandada de los primeros meses de finalizar la Guerra Civil. 
El comienzo de la participación española en la guerra mundial gran número de enfermeras de la sección femenina y de damas de sanidad militar con su fundadora Mercedes Milá habían acudido voluntariamente a atender a sus camaradas al frente Ruso. En total fueron en seis expediciones sucesivas, para asegurar un relevo eficiente, a lo largo de la guerra prácticamente todas las enfermeras recibieron alguna condecoración. 

En 1.977 las damas de sanidad quedan divididas en dos cuerpos:

Cuerpo especial de damas auxiliares de sanidad militar (con carácter de funcionarias)
Agrupación de damas auxiliares de sanidad militar (con carácter altruista) cada uno de ellos con su correspondiente reglamento.
  
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